Cada día tengo mi rutina: a que hora me
levanto, a que metro cojo, a que hora como, cuando hago mi tarea y a que hora
me duermo. La vida es normal. Esperando por el autobús, estoy pensando en que
tengo que hacer hoy, pensando en el tiempo, las cosas normales como cada
madrileños a mi lado. He empezado a reconocer gente por la calle y en el
autobús. Conozco la ciudad, puedo caminar desde un parte a muchas sin problema.
Vivimos en Madrid. Siento tan normal viviendo aquí y con mi rutina que a veces me
sorprende. Aquí estoy viviendo en Madrid, una experiencia genial, y estoy
pensando en cuando pueda dormir una siesta, o en el ensayo que tengo que
escribir. Pensamientos que tenía en Duke. Es una falta de aprovechamiento? O el
apuesto? Cuando viaje por las fin de semanas a otras ciudades en Europa, cada
momento está increíble, y está agotando. Estoy una turista cuando viaje por mis
fin de semanas. Aquí está mi vida. Claro que no tengo los mismos sentidos a
Madrid que tengo a mi casa o a Duke, pero mi vida me siente tan normal. La aula
Duke ya no es una habitación rara y digo “perdón” o “vale” como una reacción
sin pensando. Quiero decir que todo siente familiar y es muy raro que en un par
de días todo solo sería una memoria.
Tienes razón. Es bastante increíble cómo hemos acostumbrado e integrado en el estilo de vida español y la sociedad española. Ahora, después de haber pasado casi 4 meses aquí, un montón de cosas que no eran normales, se han convertido hacer normal: utilizar el metro, hablar español durante todo el día, cenar a las 10 de la tarde, y muchos más. Madrid se ha convertido hacer nuestra casa, pero en unos días sólo será uno de los lugares que solíamos llamar hogar.
Alec,
ResponderEliminarTienes razón. Es bastante increíble cómo hemos acostumbrado e integrado en el estilo de vida español y la sociedad española. Ahora, después de haber pasado casi 4 meses aquí, un montón de cosas que no eran normales, se han convertido hacer normal: utilizar el metro, hablar español durante todo el día, cenar a las 10 de la tarde, y muchos más. Madrid se ha convertido hacer nuestra casa, pero en unos días sólo será uno de los lugares que solíamos llamar hogar.
-Ben Keusch